Es verdad que con el comun
de la gente heterosexual
tenemos suficientes diferencias como para sentirnos
en
momentos solos, en momentos felices, agraciados
o
desdichados.
He tenido amigos Gay que me dicen que antes de
empezar una vida de gay les gustaria ser padres, esa
situación suele ser normal por que biologicamente el
ser humano independientemente de sus preferencias es
capaz de procrear, pero en realidad surgen tantas
cosas a raiz de ese sentimiento de paternidad, voy a
usarme de ejemplo:
Tengo una hermana "madre-soltera" su
hijo es tan...
creo que es dificil decirlo, un milagro,
ese seria el
mejor calificativo, en resumidas cuentas,
por ser
unica figura masculina en casa, mi sobrino
me ve como
su padre y la verdad yo no pedi sentirme
así, una cosa
es el procrearlo y otra muy distinta el criarlo,
si yo
me dijera: bueno yo quiesiera tener un hijo,
por Dios
no seria justo para el que por el hecho de
yo desearlo existiera, un niño desde
mi punto de vista debe ser mas que deseado,
es como completar una etapa y si no se completa,
el producto saldra dañado, yo no creo
completar esa etapa, sin embargo es bellisimo
que un pequeñin te quiera como a su
padre, que se llene de gusto cuando llegas
del trabajo, y se divierta tada la tarde
con tus juegos, fue fantastico para mi escuchar
su primer palabra "PAPA" y fue
ami, saben como me senti ese dia? fue indescriptible
y Saúl sigue creciendo es un niño
muy listo ya diferencia que soy su tio y
que el amor que siento por el es el de un
padre, soy su padre porque a crecido en mi
corazón, muchos piensan que son padres
porque procrean hijos, pero un padre no es
solo eso, hay bastantes procreadores que
no debiern de llevar el titulo de padre y
nada mas porque no conocen el verdadero sentido
de esa palabra "Padre".
Invito a todos los amigos-libres para que
escriban una reflexión sobre alguna
ventaja que tenemos los homosexuales sobre
los heterosexuales, no con el fin de compararnos,
la comparación es odiosa, el objetivo
es para demostrarnos a nosotros mismos que
el camino que escogimos andar es desde nuestro
punto de vista el correcto y vale la pena
andarlo con tan buenos amigos como ustedes,
compartiendo esos momentos que nos hacen
ser lo que somos: GENTE GAY
Entrar en ventajas e inconveniente es algo
muy subjetivo, depende mucho de las experiencias
que cada cual haya vivido... Recuerdo que
un director español de cine dijo en
una entrevista que su público preferido
era el homosexual, y luego lo matizó.
Según él, los homosexuales
tenemos mayor facilidad, por la opresíon
social que tenemos durante muchos años,
para imaginar cosas que no ocurren, para
identificarnos con objetos, situaciones o
personales que a primera vista no tenía
por qué inspirarnos una identificación.
Esto hace que entendamos mejor las sipnosis,
que entremos mejor en las profundidades de
los personajes y le saquemos mayor jugo a
la película. Personalmente pienso
que no podía referirse a una público
homosexual tan general, sino a un grupo concreto
de personas. Pero también me hizo
pensar que quizás por eso tengo personalmente,
o eso creo, mayor facilidad para buscarme
paralelismos con situaciones, objetos y personales.
Así, por ejemplo, a veces puedo sentirme,
no sé, como una bombilla, o puedo
emocionarme viendo una historia triste o
romántica protagonizada por un chico
y una chica (no sé, se me ocurre Titanic)
pero pienso lo difícil que es para
muchos heterosexuales sentirse identificados
con una historia de amor entre dos chicos
o entre dos chicas, la dificultad que tienen
para extrapolar sus sentimientos más
allá de lo tradicional o convencional.
Es una opinión, claro. :-))) Un abrazo
a todos Antonio.
Probablemente tenemos todo que hacer un
gran esfuerzo para intentar encontrar ventajas
al hecho de ser homosexual. Tras plantearnos
la cuestión se nos agolpan en la mente
multitud de situaciones negativas: recordamos
nuestra infancia en donde la diferencia se
asocia con la crueldad; luego nuestros pensamientos
se trasladan a nuestra adolescencia, esa
etapa en donde los sueños y la realidad
forman un todo a veces doloroso y en ocasiones
triste... cerramos los ojos e intentamos
que todo aquello que siempre hemos deseado
cobre vida... luego los abrimos y nos damos
cuenta de que nada ha cambiado... la realidad
nos sigue oprimiendo. En la juventud nos
vamos cargando de esperanzas, comenzamos
a pensar que no deber haber nada en el mundo
que nos impida disfrutar de los pequeños
detalles de la vida con total normalidad...
en esos años vamos descubriendo que
esos sueños que teníamos de
adolescentes se pueden hacer realidad...
pero el camino no deja de ser difícil:
comenzamos a comprobar que hoy en día
los estereotipos y las modas pesan demasiado,
y muchas veces van oscureciendo esos sueños
de adolescente en donde el amor no entendía
de tendencias. Muchas veces culpamos a la
sociedad... una vez leí que es más
difícil superar las barreras impuestas
de forma externa que las barreras que nos
ponemos a nosotros mismos. A lo largo de
estos años he encontrado gente que
en lugar de luchar por ser felices se iban
poniendo más y más barreras,
quizá porque en su interior sentían
que la felicidad es algo imposible para ellos.
Si tuviese que quedarme con una ventaja del
hecho de ser homosexual, probablemente diría
que es la posibilidad de haberme conocido
a mí mismo y llegar a ser yo por encima
de cualquier cosa.
Es un placer saber que más allá de
todo los problemas que conlleva el ser gay,
existe algo que nadie me puede quitar y es
el poder sonreír cuando me miro al
espejo y pensar que esa persona que ven mis
ojos y es la misma persona que ven los demás...
alguien libre para sentir.
Un abrazo enorme
Rubén.
Ventajas...
Yo he sufrido mucho.
Sufrí en mi infancia, porque no comprendía.
Sufrí en mi adolescencia, porque no
la viví.
Sufrí cuando salí del armario,
porque me sentí decepcionado. Sufrí con
los amigos que tuve, al ver que eran absorbidos
por el ambiente y se convertían en "fashion-victims" y
se volvían locas... Sufrí cuando
me tropecé a homosexuales acomodados
y homófobos. Sufrí cuando muchos
no me comprendieron.
Pero el sufrimiento envejece.
Y yo no sé la edad que tengo ya.
Y me siento como un sabio subido a la copa
de un árbol, contemplando como el
capitalismo extermina el sueño de
los hombres. Y me siento feliz por sentirme
libre, por no sentirme como un borrego (por
ejemplo, comprando la Zero) ni adocenado.
Me siento en plena efervescencia de autorrealización.
Y dudo que muchos heterosexuales hayan vivido
experiencias similares. Por eso, considero
una ventaja todas las trabas y obstáculos
que he vivido en mi vida, porque limpiaron
mis pulmones, desarrollaron mis piernas y
abrieron mis ojos.