Estudios han puesto
en evidencia que aunque la naturaleza de los celos es la misma
para ambos sexos, es posible distinguir
ciertos elementos. Los hombres suelen verse más afectados
ante la idea de que su pareja tenga relaciones sexuales con otro
("infidelidad sexual"), mientras que las mujeres sufren
más cuando se trata de cuestiones que tocan lo que podría
denominarse "infidelidad emocional".
Lo anterior hace referencia
a una situación en la cual
la persona dedica tiempo, atención y recursos a otra que
no es su pareja sin que necesariamente exista una relación
sexual de por medio.
Hombres y mujeres
manifiestan la emoción de los celos
de diferentes formas, por ejemplo los actos violentos por medio
de los cuales el hombre siente que sus derechos deben quedar
claros, mientras que la mujer busca llamar la atención
de su pareja usando tácticas que le permitan verse y sentirse
más atractiva .
Se han observado también diferencias relacionadas con
la principal función que cumplen los celos y el sexo.
Desde la perspectiva masculina se trata de garantizar la paternidad
de los hijos, diferente a las mujeres, las cuales tratan de asegurar
los recursos y el compromiso de su pareja con ella y sus descendientes.
Los sentimientos que
las mujeres experimentan al ser testigo o tener fuertes evidencias
acerca de la infidelidad del ser querido
se asocian principalmente con tristeza y una idea de abandono.
Los hombres, de otro lado, tienden a experimentar en un mayor
porcentaje rabia y furia. A pesar de lo anterior se ha encontrado
que la humillación es una sensación compartida
por ambos sexos.
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