PREGUNTA:
-Imagen de la mujer en la antigua Grecia
EL CAFÉ DE LOS FILÓSOFOS
MUERTOS
PREGUNTA:
-Imagen de la mujer en la antigua Grecia
RESPUESTA:
-Aristóteles: en primer lugar, nunca a negado que las
mujeres tuvieran alma, tal
como afirman algunos. Todos somos hijos de nuestra época,
y mayor rubor me
causa en realidad lo que he dicho sobre la esclavitud. Pero,
cuando uno crece en
una sociedad en que tener esclavos es de lo más natural
y se sobreentiende no
estudian ni se dedican desde luego a pensar en dinosaurios,
no es de extrañar
que surjan opiniones como éstas.
PREGUNTA:
-René Descartes: si crees que he soñado, ¿eres
tú capaz de distinguir realmente
el sueño de la realidad?
RESPUESTA:
-Nora: el sueño y la realidad son dos mundos distintos.
El sueño es el mundo de
la fantasía, de los pensamientos, y con ambos se forma
algo que viene del
interior. Para nosotros , la realidad es el mundo de los sentidos.
Pero también las
ciencias, o la historia o las lenguas. Sin embargo, ¿captamos
realmente toda la
realidad? Sobre Dios no sabemos casi nada. Y sin embargo está ahí.
Por lo
tanto, nuestra realidad no es completa, lo mismo que con los
sueños, que
señalan únicamente algo aproximado. A veces,
también de los sueños se
aprende algo, y quizá también de la realidad. ¿Es
posible que los dos mundos
sirvan como preparación para mundos que todavía
han de llegar y que no
podemos distinguir aún?
PREGUNTA:
-El mundo de los sueños y el mundo interior.
-A veces Dios nos engaña hacia la verdad.
RESPUESTA:
-Jean-Jackes Rousseau: tenemos que atravesar un río
y remar fuertemente
contra corriente para llegar a la filosofía. Esta corriente
es la vida con todos sus
remolinos y, a menudo, oscuras profundidades. En su nacimiento
es estrecho,
conforme va creciendo se va ensanchando. Cuando somos niños
podemos
atravesarlo muy fácilmente, por eso en la niñez
se puede filosofar de verdad,
mientras vamos creciendo cuesta más ir contra corriente,
es cierto que van
aumentando también las fuerzas y nuestra esperanza es
que los músculos
aumenten con mayor rapidez que la fuerza del agua, quizá esto
lo sea sólo en
unas pocas personas. Las demás se van distanciando a
lo largo de su vida cada
vez más de la filosofía, de la cual se encontraban
muy cerca en su niñez. Con
todo esto no puede tener validez general, pues en caso contrario
tendríamos que
ser todos niños, cuando lo cierto es que únicamente
somos eternamente jóvenes.
-Diotima: si Dios puede engañar hacia la verdad, si
lo que pretende es
confundirnos respecto a hechos del mundo de los sentidos. para
permitirnos así
que nos adentremos en verdades más profundas, ¿no
sería posible que Platón
me hubiera inventado a mí para mostrar que también
las mujeres pueden
filosofar? Y también lo inventado tiene su existencia,
pues hay personas que lo
imaginan, y eso siempre es más que nada.
PREGUNTA:
-Idea según Platón.
REPUESTA:
-Platón: Las alegorías son muy útiles
para que las ideas resulten comprensibles.
Por ejemplo, si se compara al ser humano con la sombra que
proyecta la luz que
llega de fuera sobre la pared de una caverna. Nosotros hemos
sido creados, lo
cual es lo mismo que decir que alguien (¿?) tuvo la
idea de crearnos. Nosotros,
los humanos, estamos como quien dice partidos en dos. una parte
es la
espiritual: podemos conocer a Dios, sentir alegría,
etc. La segunda parte es
nuestro cuerpo, que vive en el mundo de los sentidos. Ambos
provienen de una
sola idea: nuestro cuerpo para la vida es una idea. La primera
es el aliento de
Dios, que nos dio un trozo de su espíritu. Y esto lo
ha hecho para que, cuando
llegue el momento, podamos reconocer el mundo. Los animales
no tienen
espíritu. Y tampoco las plantas. Sin embargo, la idea
que de ellos se tiene es
importante, muy importante, como nos enseña la biología
o la química. Nosotros
somos las sombras de esa idea de criatura dividida en dos.
Vivimos porque Dios
tuvo esa idea de nosotros. Somos representaciones de la idea
de ser humano. A
cualquier especie de ser vivo, pero también a los materiales
inanimados como las
piedras, le corresponde su propia idea.
PREGUNTA:
-Si yo tengo una idea, ¿en realidad no es mía,
sino que ya existía antes?
RESPUESTA:
-Descartes: la palabra idea puede referirse a cosas completamente
distintas. Las
ideas son algo que tiene lugar en nuestra conciencia, y nuestra
conciencia es al
fin y al cabo algo distinto del mundo material. A lo primero
lo llamé en su tiempo
res cogitans; a lo segundo res extensa. Los sentimientos, los
pensamientos, sí,
también el dolor, son algo completamente distinto de
los objetos físicos y
materiales, los cuales puedo medir. El dolor de muelas pertenece
al mundo de la
conciencia. El diente o la muela, la irritación del
nervio, esto es corporal. pero lo
de que la irritación o la infección también
duela, eso es algo nuevo. Si alguien se
desmaya, esto es, si pierde el conocimiento, que no es otra
cosa que la
conciencia, la muela puede estar infectada sin que la persona
sienta dolor
alguno. Y al revés. A veces hay que amputarle a alguien
una pierna. lo que
resulta realmente increíble es que estas personas sientan
frecuentemente
dolores horrorosos en el pie derecho, aún cuando ese
pie ya no exista. el dolor
en el pie pertenece, por lo tanto, al mundo de la conciencia.
PREGUNTA:
-¿Pero cómo sabes tú que tengo sed? Yo
podría ser también una máquina, sin
pizca de sentimiento interior, programada para decir “tengo
sed”, aun cuando en
mi interior no pase absolutamente nada.
RESPUESTA:
-Descartes: existen cosas corporales que se pueden ver, y las
sensaciones que
por ejemplo tienen lugar en nuestro corazón. El corazón
se puede ver, pero las
sensaciones o los sentimientos, no. Y es que se trata de una
realidad
completamente distinta. Sí, el problema consiste realmente
en lo siguiente:
¿
cómo puedo saber que “detrás” de
tu cuerpo hay conciencia o alma? Ésta es
una cuestión que me preocupa, especialmente por lo que
se refiere a los
animales. Como en su día supuse que no eran más
que máquinas, ahora andan
todos los protectores de animales detrás de mí,
y apenas me atrevo ya a salir a la
calle.
PREGUNTA:
-Fritz: yo creía que Dios había muerto, y que
yo estaba llamado a firmar una,
como quien dice, acta filosófica de defunción.
Pensaba que le hacía un bien al
hombre al liberarlo hacia sí mismo. La experiencias
de este siglo, del que me he
podido maravillar a vista de pájaro, me han enseñado
otra cosa. Con el tiempo
comprendí que el Viejo se había muerto, que se
había retirado del mundo para
realizar con él un experimento horrible pero inevitable.
En su ausencia sigue
misteriosamente presente… Lo reconocemos de una forma
mucho más profunda
que antes.
RESPUESTA:
-Nora: ya que lo echamos de menos, es posible que, a pesar
de todo, Dios esté
todavía escondido en nosotros. Nos acordamos de él,
podemos retener aún algo
de Él, pero muy poquito ya. Él quiere que lo
busquemos. Quiere que nos demos
cuenta de que sin Él no puede ser, de que si no nos
esforzamos el mundo se
acaba. Algunos no saben que Dios sigue estando ahí,
para ellos ha
desaparecido. Sin embargo, tienen que llegar a reconocer por
sí mismos que es
una equivocación ser malo o falso. Sólo cuando
todos reconozcan sus errores e
intenten obrar mejor, Dios volverá a estar de forma
más visible con nosotros.
Tenemos todavía mucho camino que recorrer. Dios está mientras
tanto con todos
los que desean fervientemente su presencia. de forma muy cercana
además,
ayudándolos.
PREGUNTA:
-Nora: ¿Por qué es necesario un niño para
responder a esta pregunta? (La
anterior)
RESPUESTA:
-René Descartes: La filosofía necesita de la
ingenuidad. Una cierta indiferencia
respecto a las opiniones de los demás, una disposición
a plantear preguntas que
se consideran improcedentes, una cierta confianza en que las
respuestas
acertadas son también sorprendentemente fáciles,
todo esto importa en la
filosofía, y los niños tienen aquí menos
inhibiciones que los adultos. en ellos
anidan menos perjuicios que en catedráticos hechos y
derechos. Pues hay
errores tan grandes, que ya no resulta posible reconocerlos
como tales cuando
se ha creído en ellos durante mucho tiempo. Los niños
tienen una gran idea
emocional. La filosofía necesita de los niños.
Pero, a veces, los niños no son
todavía los suficientemente agudos. Tenemos un cuerpo
que se mueve y que, por
medio de sus cuerdas vocales, produce ondas que nosotros percibimos
como
sonidos. Por ejemplo esos ratones de metal que se cargan con
corriente y que se
mueven de un lado a otro. Esos objetos no tienen sensaciones.
PREGUNTA:
-Vittorio: ¿Realmente yo no soy más que tu ordenador?
RESPUESTA:
-Nora: los ordenadores y las personas se pueden distinguir
ya claramente por su
origen. Nosotros, las personas, hemos sido creadas por Dios.
Los ordenadores
han sido “creados” por nosotros: no pueden ser
como los seres humanos, pues
algo que es imperfecto sólo puede crear algo todavía
más imperfecto. Los seres
humanos siempre quieren saber más, mientras que en los
ordenadores las
preguntas se programan, y casi siempre sólo pueden contestar.
Además se nota
cuando algo vive o está lleno de vida. No se puede confiar únicamente
en la
razón, pues hay cosas que se notan con el alma.
PREGUNTA:
-¿No había soñado también antes,
cuando creía ir al Café?
RESPUESTA:
-Nora: No soñaste con que estuviste las últimas
veces en el café, pues cuando
René te invitó a un vaso de agua mineral tenías
sed. Eso también puede ocurrir
en sueños, pero después ya no tenías sed,
se había calmado, y creo que eso no
es posible cuando se está soñando, porque entonces
uno tendría que haberse
levantado para ir a por un vaso de agua, y apagar la sed con
la que se está
soñando. Nunca te habrías ido “satisfecho” a
casa, pero eso es exactamente lo
que hiciste todas las veces menos la última: precisamente
porque estabas
soñando.
PREGUNTA:
-San Agustín: ¿pero se puede dudar de todo? Hay
por lo menos algo de lo cual
quien duda no puede dudar: de que duda. En caso contrario,
no se podría
comprender a sí mismo.
RESPUESTA:
-René Descartes: He dudado siempre con el único
fin de alcanzar la certeza. La
duda nunca ha sido para mí un fin en sí mismo,
sino únicamente un medio para
alcanzar una certeza afianzada, que no puedo tener cuando confío
simplemente
en la fe. ¡Quiero saber, no creer!
PREGUNTA:
-René: yo creo en Dios, yo sé de su existencia.
Tengo todavía más conciencia de
mí mismo que de Dios.
RESPUESTA:
-Giambattista: puedo dudar todavía menos de la existencia
de Dios que de la mía
propia. Al fin y al cabo podríamos llegar a morir algún
día, No es necesariamente
una contradicción suponer que un buen día ya
no seremos, pero Dios no puede
no ser: Él es eterno; nosotros, hijos del tiempo.
PREGUNTA:
-San Agustín: El tiempo, ¿hay cosa más
misteriosa? Pues el pasado ya no es, el
futuro todavía no ha llegado y el presente es infinitamente
minúsculo. El tiempo
existe únicamente en nuestra conciencia.
RESPUESTA:
-Nora: si realmente no existe el tiempo, si éste está únicamente
en nuestra
conciencia, ¿por qué morimos entonces?
PREGUNTA:
-San Agustín: si existe libre voluntad, entonces Dios
no es todopoderoso.
-René: si no existe una libre voluntad, no existe la
responsabilidad personal, y no
quedaría más que tener compasión de los
criminales.
RESPUESTA:
-Nora: La voluntad del ser humano es libre. Somos nosotros
mismos los que
tenemos que decidir cómo vamos a obrar: o haciendo
el bien o haciendo el mal.
Para que la elección no nos resulte tan difícil,
Dios nos dio dos cosas: la razón y
los sentimientos. Si utilizamos ambos, podremos reconocer lo
que es adecuado
para nosotros. Y creo que solo entonces. A lo mejor, lo único
que Dios quería al
principio es tener a alguien con quien conversar, a alguien
con quien debatir. Por
eso al crearnos nos dio una libre voluntad. Muchas veces discute
con nosotros en
nuestro corazón (alma) y nos pregunta cómo vamos
a decidirnos.
PREGUNTA:
-San Agustín: existe la verdad, sin duda. ¿Pero
la captamos con la razón? ¿O
tenemos que creer simplemente en ella?
RESPUESTA:
-René: por todas partes vemos personas que creen en
lo que nosotros no
creemos, y no podemos tener todos razón. El creer debe
convertirse en saber.
-Nora: La verdad tiene que existir; pues, si no existiera la
verdad, los seres
humanos no tendríamos meta alguna, y todo esto no sería
más que un sueño.
PREGUNTA:
-San Agustín: ¿pero no se muestra la razón
impotente si no va acompañada de la
fe?
RESPUESTA:
-La razón tiene que apoyarse en una creencia, pues sin
ella el mundo no tendría
nada a que agarrarse. sería un mundo frío y desangelado.
Ya no habría para la
fantasía, que sería considerada una forma de
perder el tiempo y por lo tanto poco
razonable. Es muy posible que muy pronto hubiera de nuevo esclavos,
lo cual se
podría llamar razonable. Pero de esta manera iríamos
en contra de los principios
del hombre, los cuales únicamente se pueden proteger
si se cree en la justicia
verdadera.
-Weber: la razón por sí sola no basta. Este siglo
muestra a la perfección como
una racionalidad total y los peores crímenes pueden
ir de la mano. Racional es
algo que sea adecuado como medio para alcanzar una finalidad
determinada.
-Kant: La razón práctica prohibe le esclavitud.
La razón práctica es el fundamento
de los derechos del ser humano. La razón no sirve sólo
para considerar los
medios , sino para valorar los fines. Práctico y razonable
a la vez es cuando
actúas de tal manera, que respetas como fin en sí mismo
la humanidad que hay
en ti y en el otro, y es algo que no se da en la esclavitud.
PREGUNTA:
-Weber: ¿por qué voy a respetar al prójimo?
RESPUESTA:
-Kant: se esperas una respuesta como la que , a largo plazo,
al fin y al cabo esto
redunda en tu propio interés, te equivocas. Ésta
sería precisamente la forma de
errar la esfera de la razón práctica, esto es,
de la moral. Pues la moral en fin en
sí mismo, no está al servicio de ningún
otro fin. Se debe obrar de forma moral no
para ser respetado por otros, ni para entrar en el cielo, sino
porque es
simplemente moral.
PREGUNTA:
-Nora: Si la razón es la encargada de distinguir todos
los usos morales, como lo
bueno y lo malo, y si la fe o la creencia nace con uno y es
independiente, ¿qué
importancia tiene entonces el alma? ¿Recibe ella las
consecuencias de la acción
moral? ¿Se puede disfrutar con el alma o sentir pena?
RESPUESTA:
-Alfarabi: las religiones no son más que una imagen
de esa única verdad que
puede ser, en principio, reconocida por la razón. Pero
puesto que,
lamentablemente, los seres humanos no son tan razonables como
quisiéramos,
no se puede renunciar a las distintas religiones, aún
cuando desgraciadamente
fomenten a menudo el odio contra las demás. Si alguien
se atrinchera detrás de
su fe y se opone a la razón, resulta muy difícil
hablar con él. La subjetividad
individual se queda un tanto corta. Y si fuera cierto que no
existen las ideas más
allá de nuestra alma, entonces no podríamos entendernos
los unos a los otros,
pues toda subjetividad se encontraría encerrada en sí misma
sin ventanas hacia
el mundo y hacia el prójimo.
PREGUNTA:
-Nora: si se piensa de forma moral, ¿no es esta también
una forma de creer?
¿
Pues de dónde iba a venir lo absoluto sino de dios?
RESPUESTA:
-Hegel: “lo absoluto” es lo que los creyentes inteligentes
llaman “Dios”. Dios es la
causa última, y si la ley moral constituye algo necesario
e incondicional, entonces
es ella misma algo divino, una parte de Dios. También
se puede decir: Dios
mismo es absoluta e incondicionalmente moral.
PREGUNTA:
-Nora: si Dios no es una persona verdadera, ¿cómo
se va a hablar a una
“
sustancia”? Decís que Dios es lo mismo que la
moralidad, ya que en caso
contrario habría dos cosas absolutas. Por un lado, dios,
y por otro, lo moral. Eso
no puede ser. es posible que Dios tenga en cuenta también
la libertad del ser
humano. Y ésta sólo la podemos conseguir si actuamos
conforme a Dios o a lo
moral. Pues, si alcanzamos la libertad de otra manera, por
ejemplo, matando a
los enemigos hasta que desaparezcan alrededor de nosotros,
tampoco seríamos
libres, ya que seguiríamos llevando en nosotros una
chispa de dios y de lo moral.
esta chispa nos atormentaría la conciencia: y entonces
tampoco seríamos libres.
RESPUESTA:
-Nicolás de Cusa: he imitado a nuestro creador creando
algo que no existe en la
naturaleza. Las plantas y los animales existen desde tiempos
inmemoriales, pero
las flautas las hacemos nosotros, los seres humanos, con ello
creamos algo
nuevo, ampliamos el inventario de existencias. el ser no está fijado
para siempre
pues a través de nuestros esfuerzos técnicos
y de todo tipo de quehaceres
extendemos continuamente el ser. Pero las flautas, por ejemplo,
tienen una forma
y una materia. Mucho más fascinante resulta cuando los
escritores y los artistas
crean algo nuevo, pues en relación con lo que elaboran
no se puede hablan
siempre de materia. ando tras la sabiduría e intento
ver a Dios. Naturalmente no
con mis ojos físicos, sino con mis ojos espirituales.
Para mí, Dios es la unidad de
los contrarios. Por ejemplo cuando haces rodar una peonza;
al principio se aleja y
luego vuelve, por lo tanto se mueve y no descansa. Si suponemos
que la peonza
girase cada vez más rápido, el punto A volvería
a su punto de origen con la
misma rapidez. Y si el movimiento acabara por ser infinitamente
rápido, el punto
A estaría siempre en el mismo lugar en relación
con el suelo. Pero esto también
es válido para la quietud. Luego, el movimiento infinito
y la quietud se mezclan.
Así, de la misma manera se mezclan en Dios todos los
contrarios. el principio de
contradicción tiene validez absoluta, y precisamente
mucho más para Dios, que
es lo absoluto.
PREGUNTA:
-Vittorio: ¿Cómo, de qué manera existen
los personajes de una pieza de teatro?
RESPUESTA:
-Nora: los personajes de una obra de teatro o la misma obra
se parecen a las
fiestas. Siempre que se representa una obra es como si la
acción
tuviese lugar
ahora mismo. como si se representara por primera vez. tampoco
las fiestas como
la Navidad se celebras únicamente para recordar el nacimiento
de Jesús. Se
celebran más bien para repetir una vez más aquello
que se celebra como si
hubiera acabado de ocurrir. Éste es uno de los puntos.
El otro es, creo, que los
personajes no son libres. No pueden decir la que “quieren”,
sino que es su
creador el que los dirige. Los personajes reproducen determinados
caracteres.
¿
Qué ocurre con las obras sin acabar? Quizá no
sean libres dos veces, pues
creo que no se pueden liberas de la conciencia de su autor,
mientras que los
otros sí pueden, porque salen al mundo y muchas personas
pueden conocerlos e
interpretarlos. Los personajes de teatro “completos” entran
como quien dice en el
círculo de la eternidad, pues en todas partes los representan,
en todas partes los
conocen. Pero los personajes “medio completos” se
quedan para siempre en la
conciencia del autor, no pueden recibir nunca ni su parte central
ni la cola.
Tienen sólo cabeza.
PREGUNTA:
-Vittorio: en algunas obras de teatro aparecen también
figuras que no existieron
de verdad, por ejemplo Catalina en la fierecilla domada, de
Shakespeare;
entonces, ¿Catalina es? ¿O no es? ¿Y qué ocurre
con esos personajes
imaginados por una autor que pasan a formar parte de las primeras
escenas de
una pieza nunca concluida?
RESPUESTA:
-Nora: los personajes existen realmente, sólo que viven
en otro mundo. Este
mundo es invisible y únicamente puede darse a conocer
entre nosotros por medio
de la fantasía. está claro que encarnan una idea.
Sólo que humana y no divina.
PREGUNTA:
-Nora: ¿Por qué las musas y las virtudes de la
catedral del baptisterio están
representadas por mujeres?
RESPUESTA:
-Vittorio: la Edad Media estaba empapada de la idea de que
todo ser humano,
hombre o mujer, tenía un destino, un alma inmortal,
que un día estaría ante el
que ha de juzgar las almas. Esta alma se ennoblecía
por medio de la virtud, y
naturalmente también las mujeres podían ser virtuosas.
Probablemente nadie del
mundo moderno haya reverenciado y amado tanto a una mujer como
Dante a su
Beatriz. La exaltación religiosa que acompañaba
la visión medieval de la mujer se
ha visto sustituida por una multitud de referencias. yo no
digo que eso sea malo;
sin duda existe hoy día más libertad e igualdad
entre el hombre y la mujer. Pero
puesto que la justicia es la virtud más desarrollada
de la modernidad, deberíamos
ser por lo menos justos y reconocer que también el ser
humano medieval tenía
sus virtudes: sin duda es posible sentirse más arropado
en la catedral de Pisa
que en la Universidad de Essen.
PREGUNTA:
-Nora: ¿puede decirse que nosotros los seres humanos
somos personajes de
teatro? Dios sería entonces nuestro autor. En este sentido
no seríamos libres,
porque Dios nos habría creado como seres humanos y no,
por ejemplo, como
á
ngeles: esto quiere decir que tenemos también algo malo
en nosotros.
RESPUESTA:
-Vittorio: es una misma locura creer que la realidad material
es más real que las
ideas que la sostienen. Todo este mundo es un drama cuyo director
es Dios. No
creo que seamos capaces de salirnos de la conciencia de Dios. Únicamente
nos
imaginamos que es así, y es Dios quien nos engaña
con esa falsa impresión. Lo
que cabe esperar es que podamos entrar cada vez más
en la conciencia de dios
y que finalmente comprendamos qué pretende en realidad
con su obra de teatro.
Sin embargo llega a comprenderlo totalmente me parece que es
algo que no nos
está dado en esta vida.
PREGUNTA:
-Vittorio: ¿no es una forma de locura el que la gente
prefiera ver el reflejo a la
realidad?
RESPUESTA:
-Nora: cada época tiene sus cosas buenas y malas. En
la Edad Media faltaba la
justicia, y nuestra edad moderna carece de ocurrencias, ideas
y sentido de
comunidad. La soledad se va extendiendo cada vez más
debido a que hoy día
muchos trabajo, por ejemplo en el caso de la cosecha, ya no
los hacen muchas
personas juntas con rastrillos y horquillas, sino que basta
una única persona y un
tractor. Hay que tener cuidado con la técnica moderna,
no acabe siendo más
importante que nosotros mismos: tenemos que seguir estando
por encima de ella
y no al revés.
PREGUNTA:
-Vittorio: ¿crees que Dios puede cambiar el pasado?
RESPUESTA:
-Nora: no, yo pienso que puede hacerlo más soportable
perdonando lo hecho o
puede, por contra, castigar acciones pasadas. Por ejemplo en
el paraíso. castigó
a Adán y Eva por haber hecho algo prohibido, por haber
comido de la manzana
del saber, y los echó del paraíso terrenal. Y
desde ese momento, el ser humano
fue libre, y Dios ya no pudo dominarlo. Pero Él había
creado al ser humano en un
tiempo y en un espacio, y si se habla del pasado no puede uno
estar refiriéndose
a Dios. Es posible que para Dios no exista el pasado. Vive
siempre en el
presente y quizá el pasado sea para Él también
presente…
PREGUNTA:
-Vittorio: me gustaría que eme dijeras si soy la misma
persona que la estuvo en el
mundo del espejo. Ten en cuenta que tenía otro cuerpo… ¿Qué es
lo que decide
nuestra identidad?
RESPUESTA:
-Nora: estoy segura de que eres la misma persona que en el
mundo del espejo se
encontró con Fichte. Es cierto que tenías el
cuerpo de un niño de once años,
pero al gritar “YO PONGO EL NO-YO” pudiste evitar
perder tu identidad de adulto
de 34 años. Y es que la identidad está determinada
por el respectivo “ahora”. Lo
ú
nico que se trata de saber es si eres la misma persona. De
ahí que
probablemente también sea cierto lo que dice Fichte:
que no se puede ir saltando
con el “ahora” de uno de un tiempo a otro, pues
al hacerlo se pone en peligro la
libertad. Y puesto que a Dios la libertad la importa mucho,
tenemos que
atenernos estrictamente a esa obligación. A ti tampoco
te quedaron ganas de
volver a tocar el espejo histórico: “¡Por
amor a la libertad!”
PREGUNTA:
-Nora: Ana Frank tiene muchas semejanzas conmigo, al menos
por los
pensamientos.
REPUESTA:
-Vittorio: en este mundo moderno y tecnificado una terrible
tendencia a la
soledad, hay, por otro lado, bastantes personas espirituales
y morales que,
unidas por lazos de amistad, ofrecen resistencia a los errores
de la mayoría. Y
este lazo comprende también a personas que están
muertas hace tiempo, como
por ejemplo Ana Frank, en la que al parecer reconoces cosas
tuyas.
PREGUNTA:
-Vittorio: ¿qué cosas tuyas reconoces exactamente
en Ana Frank?
RESPUESTA:
-Nora: también ella se siente a veces como si estuviera
enfadada con todo y no
supiera muy bien qué hacer. A mí esto también
me pasa a menudo. Además se
fija metas en la vida: quiere ser periodista. Y esto es algo
parecido a escritora, lo
cual en mi opinión ella hubiera acabado siendo de todas
todas. Le gusta
aprender cosas e intenta por todos los medios obtener algo
de la vida, aún
cuando tenga que vivir escondida en la parte trasera de la
casa. Sí, y además
tiene tantos pensamientos iguales a los míos, por ejemplo
que la vida es
maravillosa mientras está ahí la naturaleza… Ana
Frank también filosofaba, cosa
que yo hago también con verdadera pasión.
PREGUNTA:
-Vittorio: si Dios sabe desde siempre que tú te ibas
a ir a cabalgar, ¿es posible
que siga siendo realmente una libre decisión tuya? ¿O
están todas tus decisiones
determinadas de antemano por Dios?
RESPUESTA:
-Nora: hay que diferenciar mucho entre “vida” de
Dios y nuestra “vida”. Cada uno
de los dos “mundos” es muy distinto y no se puede
confundir el uno con el otro.
en su mundos, Dios vive en un presente continuo. Pero cuando
quiere acercarse
al ser humano, tiene que bajarse a su mundo. De esta manera
puede
acompañarlo y sufrir con él. Pues, si Dios lo
supiera todo de antemano, la libertad
de nuestras acciones correría peligro. Ya no sería
mi libre elección si voy o no
voy a montar a caballo. En todo caso no del todo.
PREGUNTA:
-Vittorio: el futuro resulta modificable, puesto que la frontera
entre pasado y futuro
oscila permanentemente: lo que ayer era futuro, hoy o mañana
ya es pasado. Y
de no existir una diferencia esencial entre pasado y futuro,
es muy difícil
imaginarse que pueda existir la libertad.
RESPUESTA:
-Nora: creo que existe una diferencia esencia entre pasado
y futuro. No creo que
Dios lo haya previsto todo, y esto es algo que concuerda
aquí con
mi opinión.
Pues el futuro es algo humano, no divino, y puede estar por
tanto en
contraposición con el pasado. Que el pasado y el futuro
varíen sin parar es
precisamente lo que importa.
PREGUNTA:
-Maquiavelo: Nora, ¿te gusto?
RESPUESTA:
-Nora: tienes un lado verdaderamente feo y enrevesado. Pero
puedes estar
tranquilo, me caes bien. Porque, en primer lugar, eres capaz
de reconocer lo que
has hecho mal y porque, en segundo lugar, eres apasionado.
No tienes manera
de evitar lo bueno, pues sigues teniendo en ti un lado bueno.
Por lo que se
refiere a la maldad, tu imagen negativa del espejo ha sido
prácticamente
derrotada. Naturalmente, es cierto que enseñaste trucos
a los poderosos. Creo
que aquí te va a resultar difícil disculparte,
pero, lo dicho, todavía nos queda el
futuro.
PREGUNTA:
-Nora: ¿qué es más importante? ¿Tener
poder o poder ejercer una buena
influencia sobre los demás?
RESPUESTA:
-Maquiavelo: yo siempre he sido partidario de la paz. Lo que
ocurre es que me di
cuenta de que no bastaban las buenas palabras para lograrla. ¿Por
qué en un
estado la gente no se mata a palos? Simplemente porque tiene
miedo del castigo.
Sin embargo, este miedo únicamente perdura mientras
a cada infracción siga el
castigo correspondiente. Por ello, el príncipe ha de
ser realmente horrible. Si por
pura bondad se torna débil, la gente se alborota y en
seguida hay peleas, hasta
llegar al derramamiento de sangre. Todos queremos proteger
la vida, pero
entonces también tenemos que mostrarnos a favor de un
estado fuerte. Los
trucos que yo propongo sirven únicamente a ese fin:
soy una persona moral, aun
cuando el moralismo de los que se limitan a hablar sin solucionar
los problemas
me resulta más que pesado.
-Hobbes: ella misma escribe que a veces está enfadada
con todo, lo cual no
quiere decir otra cosa que está enfurecida. ¿Y
qué se hace cuando uno está
enfurecido? Se pelea con otros, siendo la violencia el último
medio de todo
enfrentamiento. Los humanos son, efectivamente, animales especialmente
agresivos, y solo hay dos maneras de poner coto a su afán
de pelea: en primer
lugar la ley, que reglamente exactamente qué pertenece
a quién. Es
completamente indiferente si las reglamentaciones de la ley
son justas o no, o
mejor dicho: son justas por definición. Pues, independientemente
de la forma que
adopten estas leyes, lo cierto es que pones fin a la disputa.
Desde luego esto es
sólo así si, en segundo lugar, la ley tiene el
poder supremo; entonces se habla
del Estado. No me parece muy acertada la diferenciación
que hace Nora entre
poder e influencia. Pues tener la posibilidad de ejercer influencia,
es también una
forma de poder. Todos los seres humanos quieren poder, quieren
actuar en
sociedad. La única diferencia está en que algunos
pretenden imponer su voluntad
a través de la armas, otros, con dinero, y otros, finalmente,
por medio de
palabras. Entre estos últimos estamos los intelectuales,
y tengo la impresión de
que Nora será también una intelectual.
-Vittorio: un enfado no tiene por qué acabar en u enfrentamiento.
Y si es así, qué
importa, también los enfrentamientos tienen su función.
Hay que saber
enfrentarse. En un enfrentamineto “verdadero” la
violencia no desempeña ningún
papel. Al final hay que darse la mano, aun cuando no se haya
encontrado una
solución común. Comunicándole al otro
nuestra opinión, ofreciéndole al otro
nuestra opinión, ofreciéndole argumentos que
la apoyan y escuchando los
argumentos con que el otro defiende la suya, nos sentimos de
nuevo libres. La
ley misma tiene que ser justa, si no, no hay ningún
ideal al que aferrarse y sólo
se tiene miedo de que a uno le devuelvan su propia violencia.
Y eso no tiene
ningún sentido. Hay dos formas distintas de poder: 1)
el poder que viene de la
dignidad y del carisma que las otras personas perciben en alguien;
y 2) el poder
que nace del miedo que la gente le tiene a alguien, por lo
cual hace todo lo
posible para no caer en desgracia.
PREGUNTA:
-Ramón Llull: ¿qué opinas sobre la Trinidad?
RESPUESTA:
-Nora: Dios puede adoptar tres funciones: la de un Dios en
el que se suspenden
los contrarios, que es un Dios en el que tampoco el tiempo
tiene ninguna
importancia, la segunda es ese mismo Dios, que ahora baja donde
está su
creación, la humanidad, para caminar con el ser humano
a través del tiempo y
alegrarse y sufrir con él; y finalmente, la de un Dios
que guarda en el ser humano
como una chispa de sí mismo, un Dios que le insufla
al ser humano su aliento,
santificándolo. Para la Iglesia, el soberano es el “Padre”,
el que padece, “Jesús”,
y la chispa, el “Espíritu Santo”. Pero no
acabo de crees que Jesús sea también
Dios. Creo que Dios lo escogió como ejemplo para la
humanidad, pero que no era
el hijo de Dios. Tenía “solamente” una relación
especial con Dios. Esto Él mismo
lo sabía.
-Santo Tomás de Aquino: nadie puede entender la realidad.
Solo podemos creer
en ella. Y tenemos que creer en ella, porque así lo
enseña la iglesia. Quien no
crea, ése será condenado.
-Ramón Llull: Dios no puede condenar a nadie que intente
comprender algo de
verdad pero que fracase en ello. Él tiene que resultar
racionalmente
comprensible. Por lo tanto, la Trinidad es explicable se forma
racional. Es muy
importante diferenciar entre la trinidad que existía
en Dios antes de la creación, y
la Trinidad que actúa en la historia de la humanidad.
Dios es infinito, y en cuanto
infinito tiene que crear algo a través de lo cual se
pueda manifestar
completamente. Un espacio infinito, un tiempo infinito… todo
eso no resulta
adecuado para un Dios infinito. De lo que verdaderamente se
trata es de divinizar
al ser supremo, al más moral de los humanos.
-Hegel: piensa en la familia, dos personas que se quieren crean
por medio de su
amos a una nueva persona, aun niño. Hay que cerrar el
abismo entre Dios y el
mundo. Y esto sólo se puede lograr si algo intraterrenal
es a la vez divino. El más
puro de los seres humanos merece ser divino. Que ése
sea el hijo de Dios no
quiere decir otra cosa que la ley moral se realizó en él
de forma insuperable. El
Espíritu Santo significa que la realización de
la voluntad de Dios se inició, no
terminó, con la figura de Jesús. La creación
del estado de derecho y la amalgama
entre filosofía y fe son obra del Espíritu Santo.
-Nora: Conclusión. Para Dios rigen otras leyes, que
no son necesariamente las
del ser humano, Dios sí puede entablar relaciones con
el ser humano; en los
seres humanos hay al fin y al cabo algo divino.
PREGUNTA:
-Alfarabi y Maimónides: Ramón, ¿cuál
fue tu experiencia filosófica más
importante?
RESPUESTA:
-Ramón Llull: la experiencia yo-tú; es completamente
erróneo categorizarla tal
como se hace con las relaciones entre sujeto-objeto. Le atribuimos
a Dios
capacidades superiores, las mayores que se puedan imaginar.
Así que Dios tiene
que poseer en sí mismo una estructura interpersonal.
en caso contrario, estaría
solo y sería incapaz de una relación sujeto-sujeto.
PREGUNTA:
-Nora: intenta explicarme tu capítulo “En este
lugar, donde uno se encuentra”
RESPUESTA:
-Martin Buber: se debe empezar a “buscar” en uno
mismo. Allí donde uno se
encuentra. En cualquier situación hay que procurar hacer
algo bueno, iniciar la
paz. En el propio interior se encuentran los tesoros y el talento.
Hay que viajar
por el interior de uno mismo. Dios permite que lo atraigamos
al mundo. Si
rezamos se encuentra entre nosotros. Sólo así podemos
llegar a unir, un día
cualquiera, los dos mundos, el deDios y el nuestro.
PREGUNTA:
-Vittorio: ¿Por qué los filósofos buscan
la conversación con los niños?
RESPUESTA:
-Giambattista: Los niños corrientes tienen un ángel
de la guarda. Pero a los que
demuestran talento para la filosofía se les asigna un
filósofo de la guarda con el
fin de que vigile su desarrollo espiritual. El el caso de Nora
había un buen
número de candidatos, lo cual es también consecuencia
de todos esos
encuentros que tiene con otros muchos filósofos.
Todo género humano y cada uno de los individuos evolucionan
de
forma paralela: en épocas anteriores, la fantasía
y los sentimientos tenían mayor
fuerza, tal como ocurre hoy con cualquier niño, sin
embargo, en los momentos
posteriores de la historia, y en los adultos, la razón
acaba por imponerse. Si bien
la evolución hacia una racionalidad cada vez mayor es
en general algo positivo,
existe el peligro de que un pensamiento emocionalmente reseco
lleve a la
barbarie de la reflexión, esto es, a una falsedad egoísta
y calculadora, a una
febril actividad bravucona e irresponsable. Quien conozca la
cultura griega,
comprenderá con mayor facilidad lo que hay en nuestro
mundo de peligroso,
como por ejemplo la alta estima que se tiene de lo ilimitado
y la poca que se le
concede al sentido del límite y de la medida.
PREGUNTA:
-Paraíso sobre la tierra.
RESPUESTA:
Nora: Creo que habrá ese paraíso terrenal. Pues:
a) el paraíso está pensado para los seres humanos,
y por eso tenemos
que poder entenderlo.
b) ¿qué sentido tendría la creación
de la tierra si no fuera éste el lugar
elegido para el edén?
Algún día los seres humanos tendremos que haber
conseguido que reine
el bien y obrar en este sentido. Si no, lo bueno y lo divino
que hay en nosotros
sería en realidad superfluo, si no lo necesitáramos
para luchar por ello. ¿acaso
no sabemos que en el mundo debería reinar el bien? Sería
un saber también
supuesto si no obráramos en consecuencia. Deseamos que
algún día todo vaya
bien. Primero tenemos que lograr construir el paraíso
en la tierra, y después,
cuando Dios haya visto que tenemos la suficiente madurez, nos
llevará al mundo
de las almas, y allí comenzará entonces la eternidad.
Si hay personas que convierten sus intentos de paz en un infierno,
es que
no han sabido qué hacer ni con la paz ni con los seres
humanos. Creo que habrá
un paraíso sobre la tierra. Cuando lo hayamos conseguido,
entonces podrá llegar
el reino de los cielos.
PREGUNTA:
-Nora: ¿Que pasa en el paraíso con los que fueron
malos y con los que tampoco
se arrepintieron?
-San Agustín: ¿Dónde van a estar entonces
los verdaderos malvados?
RESPUESTA:
-Hans Jonas: el compromiso por el bien puede transformarse
con facilidad en
horror; baste pensar en el experimento comunista. Eso pasa
si uno se olvida de
que todos somos pecadores. Si una vanidosa presunción
lleva a creer que se
puede hacer de la tierra un paraíso, muy fácil
es que ésta se convierta en un
infierno. La vida toma su sentido de nuestra lucha por lo bueno,
pero nunca
podremos llegar a eliminar completamente la maldad de este
mundo. Para ello es
-Orígenes: Si Dios los predestinó a ser malos
no puede condenarlos
eternamente, puede condenarlos, en todo caso, únicamente
al purgatorio.
PREGUNTA:
-Vittorio: ¿Forma el infierno parte de ese otro mundo?
RESPUESTA:
-Orígenes: Nunca jamás, ¿cómo sería
eso compatible con la bondad de Dios? El
infierno no existe.
PREGUNTA:
-Tomas Hobbes: ¿Existe Papá Noel?
RESPUESTA:
-Nora: Yo creo en Mamá Noel. En cuando a los seres humanos,
no hay duda de
que con su alegría transmiten un espíritu divino
que muchas veces se nota. Esta
Mamá Noel no es una persona física, es el espíritu
de la Navidad, y si no celebra
las Navidades como es debido, alegrándose y festejando,
entonces él está
presente. Lamentablemente, en tu caso parece que está siempre
ausente; si no.
tampoco te parecería raro creer en los espíritus
de la Navidad. Además, Mamá
Noel no da regalos ni un árbol de Navidad, sino alegría
y espíritu.
PREGUNTA:
-Lao-Tse: ¿Cómo vuestra cultura, que tan orgullosa
se siente de su religión y que
se ha visto siempre como el culmen en el desarrollo de la humanidad
ha podido
producir una sociedad dominada por un montón de ambiciosillos
y de
consumistas?
RESPUESTA:
-San Alberto Magno: Durante un tiempo, cuando al principio
de loa Edad
Moderna el cristianismo se extendió con la colonización
sobre todo el planeta, me
pareció que iba a triunfar definitivamente. Hoy me siento
a menudo intranquilo
cuando veo qué es lo que entiende la mayoría
de la gente por cultura cristiano-
europea, idea que muchas veces tiene su origen en los medios
de comunicación.
La destrucción del medio ambiente me preocupa mucho.
Para mí la naturaleza
está embebida de Dios, es divina. Pero no es idéntica
a Dios. Quien identifique a
ambos priva al ser humano de la posibilidad de elevarse a Dios,
que es un
elevarse por encima de la naturaleza. Ni Dios es la naturaleza,
como al parecer
opina bastante gente, ni la relación entre Dios y la
naturaleza es arbitraria, tal
como suponían algunos de los teólogos posteriores
a mí. La razón de Dios se
manifiesta en el orden de la naturaleza, pero a su vez va más
allá de ella. Hay
cosas que realmente hay que cambiar. Me resulta extraño
e inexplicable cómo ha
podido desarrollarse una situación como la actual precisamente
a partir del
cristianismo.
PREGUNTA:
-Lao-Tse: ¿Cómo pudo desarrollarse sobre una
base cristiana una sociedad
atea?
RESPUESTA:
-Nora: 1.- El cristianismo no está ligado a la vida
diaria, por ello mucha gente
olvida que hay un Dios, ya que no existen, como por ejemplo
en el islam, rituales
permanentes y diarios que lo recuerden.
2.- Ahora se sabe cómo surgió la tierra, con
el “big-bang”, cómo evolucionó
todo y cómo está relacionado todo entre la vida
y las fuerzas de la naturaleza.
Hay gente que ya no se puede imaginar al Dios creador, sino
que creen que todo
se puede explicar de forma puramente científica.
3.- El cristianismo ensalza a cada individuo poniéndolo
por encima de la
naturaleza y se le designa dueño de la tierra, por ello
muchas personas se
consideran a sí mismas criaturas divinas.
PREGUNTA:
-San Alberto Magno: ¿Cuáles son los planes de
Dios para esa parte de la historia
que podría llevar el título de “Fin de
la cristiandad”?
RESPUESTA:
-Lao-Tse: El cristianismo debe reconocer que Dios también
se manifiesta en otras
religiones y que tiene que crearse algo nuevo para que la humanidad
pueda vivir
unida y en paz.
-Nora: Dios no tiene ningún plan inmediato para nosotros,
sino únicamente un
deseo. Nos ha regalado el mundo, y no hay nada en la tierra
sobre lo cual pueda
decidir realmente. Lo único que puede hacer es ayudarnos
si lo “llamamos”.
PREGUNTA:
-Lao-Tse: ¿No sería muy aburrido si todos los
misterios estuvieran resueltos?
RESPUESTA:
-Lao-Tse: El encuentro entre nuestras culturas es una de las
tareas principales
que le quedan a la humanidad. Al lado de los terribles conflictos
que se libran
entre las diferentes culturas, existe también la esperanza
de que de ese
encuentro entre las culturas surja algo que persista.
-Nora: La actividad es de por sí muy buena. Si los seres
humanos no hubiesen
inventado también cosas técnicas, a lo mejor
todavía seguiríamos en la Edad de
Piedra como cazadores y recolectores. Además, sería
muy aburrido no investigar
nada. ¡Qué le vamos a hacer si los seres humanos
llevamos una cierta curiosidad
en nosotros, la cual nos sirve también para descubrir
cosas buenas! Creo que no
se debe rechazar la actividad, sólo hay que saber para
qué emplearla.
PREGUNTA:
-Ludwig Wittgenstein: ¿Quién dice que existen
las leyes de la naturaleza?
RESPUESTA:
-Ludwig Wittgenstein: No hay ni el más mínimo
motivo para suponer que eso que
consideramos hoy leyes naturales rija también el día
de mañana.
PREGUNTA:
-Agrippa: ¿Es posible que existan realmente argumentos
en favor o en favor o en
contra de una postura?
RESPUESTA:
-Agrippa: Todo argumento parte de una suposición. O
bien partes de una
suposición sin dar argumentos, y entonces, como es arbitraria,
se puede partir
también de una suposición totalmente opuesta.
Pero entonces necesitas otra vez
otra suposición para la cual tienes que ofrecer de nuevo
argumentos, y así hasta
el infinito. También puedes demostrar una suposición
a través de otra suposición,
y éste de nuevo por medio de la primera; pero entonces
formas un círculo con el
cual se puede demostrar cualquier cosa. Resumiendo. no existen
argumentos
verdaderamente decisivos. Además: tienes que establecer
un criterio para poder
distinguir un buen argumento de uno malo. Pero a su vez necesitas
argumentos
para legitimar el criterio. No hay nada que hacer, te mueves
siempre en
círculos…
-Ludwid Wittgenstein: Supongamos que hasta ahora no hubieras
sumado nunca
dos números que fuesen ambos superiores a 100.000. Resultaría
compatible con
todas las sumas que hubieses realizado hasta ahora que dijese
de pronto:
101.000 + 103.000 = 5, pues en vez de suma lo que has entendido
fue “torsuma”,
la cual se define de la siguiente manera: para números
por debajo de 100.000
equivale una suma normal, para números superiores a
100.000 el resultado
siempre es 5.
PREGUNTA:
-Vittorio Hösle: ¿Qué opinas de estas tesis?
RESPUESTA:
-Nora: Tales no inventó su teorema, sino que lo descubrió.
Esto significa que los
seres humanos únicamente pueden “llevar algo a
cabo” o recomponer las ideas
eternas, por ejemplo, cuando inventan historias o pintan, etc.
Pero, si es así,
nunca nos veríamos completamente libres del destino,
puesto que sólo podemos
inventar algo que procede de las sombras de las ideas eternas.
Quizá haya que hacerles caso en el sentido de que hay
que mantener una
actitud crítica y no aceptar todo tal cual. A mí me
parece claro que las “cosas”
tienen una causa. Si existen, pues, las ideas eternas, éstas
son naturalmente la
causa. Sus “efectos” se realizan entonces en el
espacio y en el tiempo. (Es que
además los seres humanos están hechos de tal
manera, que buscan una causa
para todo. Esto también es lo que los diferencia de
los animales y las plantas. Yo
creo que existen realmente causas, es también un aprueba
de que no existen.)
PREGUNTA:
-Nora: ¿Los filósofos siempre andan buscando
una salida a sus preguntas y
ahora la han encontrado porque saben que no existen las leyes
de la naturaleza?
RESPUESTA:
-Sócrates: El escepticismo nos ayuda a apropiarnos de
convicciones heredadas
de nuestra educación y tradición precisamente
en la medida en que las ponemos
en duda y después las justificamos individualmente.
Cuando el escéptico niega
que exista la verdad se está contradiciendo. Por tanto
lo contrario tiene que ser
verdad. Tu saber, que es más que creer, se fundamente
en la contradicción que
has averiguado para la postura escéptica. Sin el escepticismo
no podrías saber
que la verdad existe.
PREGUNTA:
-Giambattista Vico: ¿Qué opinas del escepticismo?
RESPUESTA:
-Nora: Teóricamente me doy cuenta de su importancia.
Pero en mi propio caso
me resulta realmente difícil pensar que un día
vaya a dejar de creer en lo que
actualmente creo. Es posible que cambien mis opiniones, pero
imaginarme que
voy a dejar de ser intuitiva y que me van a dejar de gustar
los cuentos, las sagas,
etc., que es lo que nos gusta a los niños, es de verdad
muy difícil.
-Giambattista Vico: Tampoco es bueno desprenderse de ciertas
creencias. Hay
determinadas aptitudes infantiles que se deberían conservar,
pues sólo con su
ayuda resulta posible desarrollarse y hacerse mayor. Esta evolución
no se da
ú
nicamente en las personas, sino también en los pueblos.
Piensa en la antigua
Grecia: primero vino la “época infantil”,
se creía en los dioses, se inventaban
mitos, etc.: después vino la época de los héroes,
o época heroica, en las que los
ricos se hicieron pronto con las riendas del poder y los esclavos
y los pobres se
vieron reprimidos. Pero después corrió como un
rumor entre esas capas más
bajas: en los esclavos y demás comenzó a nacer
cierto escepticismo sobre lo que
les habían dicho. Esto es el escepticismo. Finalmente,
llegó la época de la
filosofía, del arte poética, etc.: aquí se
mostró la madurez.
-Nora: Quizá siempre sean necesarios en el mundo esos
tres periodos evolutivos.
La época de los dioses, la época de la duda y
la de la madurez. Aunque, si lo
pienso bien, me pregunto qué país puede encontrarse
ahora en la época de la
madurez. Pues en realidad, la madurez tendría que consistir
en una síntesis,
tendría que ser algo bueno… Quizá estemos
guardando esa síntesis o tengamos
que construirla nosotros mismos.
PREGUNTA:
-Niña de ocho años: ¿Por qué el
mundo es como es y no de otra manera?
RESPUESTA:
-Michel Serres: El mundo también podría ser de
otra manera, y yo espero de todo
corazón que al final de tu vida, y gracias a tus esfuerzos,
sea distinto a como es
ahora.
-Nora: Quizá pueda decirse que simplemente es así porque
Dios lo hizo así. O
quizá que, dado que los seres humanos somos el culmen
de la creación, el
mundo es responsabilidad nuestra, y, como no asumimos como
es debido esa
responsabilidad, el mundo es como es. El ser humano tiene que
hacer un uso
responsable del enorme poder que está en sus manos.
Además, es como culmen
de la creación cuando el ser humano se convierte realmente
de un peligro para
Dios.
PREGUNTA:
-Vittorio Hösle:- ¿Cuál es exactamente el
límite al que podemos llegar?
RESPUESTA:
-Chuán Tsé: Cuando notes que ya no sientes la
belleza de la montaña y del
agua, cuando ya no puedas alegrarte como un niño, entonces
habrás ido
demasiado lejos.
-Nora: Creo que deberíamos decir más bien que
tenemos que empezar de nuevo,
actuar de nuevo y mirar que es lo que podemos mejorar en lugar
de querer
empezar otra vez por el principio, ¿no? Pues nosotros,
los idealistas, decimos
que todo tiene un sentido. Además, la cultura sigue
conservándose
espiritualmente, y a los seres humanos nos ha ofrecido algo
y sobre ella hemos
construido lo que tenemos.
PREGUNTA:
-Vittorio Hösle: ¿Tú que opinas sobre la
relación entre el lenguaje y el
pensamiento? ¿Influye el pensamiento en el lenguaje,
o es el lenguaje el que
determina la forma de pensar?
RESPUESTA:
-Nora: En Corea es el pensamiento el que influye en el lenguaje.
En realidad no
se me ocurre ningún país en el que no ocurra
lo mismo.
PREGUNTA:
-Nora: ¿El mundo es espacialmente finito o infinito?
RESPUESTA:
-Vittorio Hösle: Si el mundo fuera finito, uno podría
acercarse a sus límites y
extender el brazo… Pero entonces todavía habría
algo más allá de sus límites.
Un mundo infinito resulta, con todo, tan poco tranquilizador
como el otro, pues
parece carecer de medida y orden.
-Johann Bolyai: Ese único espacio del gran Euclides
es naturalmente infinito. No
hay superficie acotada que pueda ser ampliada, todo límite
es arbitrario. Es
completamente imposible un espacio tridimensional, pues sólo
se podría imaginar
dentro de uno cuatridimensional, y no hay manera de concebir
formas con más
de tres dimensiones
-Wolfgang Bolyai: Resulta posible concebir sistemas de axiomas
según los
cuales el espacio tiene que ser necesariamente finito. Imagínate
la superficie de
una esfera. Según la opinión corriente representa
la delimitación de una figura
tridimensional, o sea, una esfera. Pero uno también
podría imaginarse que fuera
por sí misma la verdadera figura bidimensional, la verdadera
superficie de
partida. En este caso, resultaría posible avanzar ininterrumpidamente
sin
encontrarse jamás con un límite. Sin embargo,
sigue tratándose de una superficie
finita. Lo único que habría que hacer es imaginarse
el espacio tridimensional
como análogo al de la superficie de una esfera. Entonces
sería finito, pero no
limitado. Es un error creer que nuestra capacidad de percepción
equivale al límite
de nuestra capacidad de conocimiento. Estas geometría
nos sirven para realizar
cálculos, y con eso basta.
PREGUNTA:
-Nora: ¿Es posible que el mal provenga de una fuerza
contraria negativa, como
por ejemplo el diablo?
RESPUESTA:
-Zarathustra: El mal jamás puede provenir de Dios. Dios
es bueno, y el mal no
tiene absolutamente nada que ver con Él. Por lo tanto,
tiene que proceder de un
principio opuesto, de un espíritu negativo: de Ahriman,
el enemigo de Ahura
Mazda. Existen dos fuerzas originales. El mas es , ¡y
de qué manera! Es posible
que la enfermedad consista en la desaparición de un
organismo; pero los malos
están ahí, son poderosos, actúan, destruyen,
quizá al final incluso se destruyan a
sí mismos, pero antes destruyen muchas otras cosas.
Tratar de ignorar
elegantemente el mal es un error. Hay que luchar contra él,
tomarlo en serio y
enzarzarse en la pelea…
-Plotino: Dios solo puede ser uno. Si existen dos principios,
ambos son al fin y al
cabo principios. Tienen una cosa en común: el ser principio.
Entonces eso es lo
absoluto, y hay que llegar forzosamente a la conclusión
de que el colmen del ser
es lo Uno. Lo que une y enlaza es bueno. Lo que divide es malo.
La dualidad no
puede ser propia de lo divino. El mal no es más que
la ausencia del bien. No es
en realidad. Simplemente aletea próximo a la nada, lejos
de la plenitud del ser.
Ahí no hay nada que se pueda llegar a conocer.
-Hans Jonas: El mal siempre ha existido, pero el poder que
el estado moderno le
puso en las manos le concedió una presencia con la cual
antes sólo habría
podido soñar… Dios se vació con la creación
del mundo. En cuanto voz de la ley
moral, planea sobre el mundo, advirtiendo y exigiendo. Pero
el mundo está
determinado por sus propias leyes, entre las que se encuentra
también la
casualidad, tanto para le bien como para el mal. Dios no tiene
por qué tener
realmente todos los atributos que le asigna la tradición.
Prefiero con creces un
Dios que no sea todopoderoso a uno que haga el mal.
-Gottfried Wilhelm Leibniz: Dios es omnisciente y omnipotente,
no habrá querido
el mal, pero si habrá contado con ello, aceptándolo. ¿Y
por qué? Bueno, porque
la superación del mal traería consigo muchas
más cosas buenas de las que
podría haber en un mundo sin maldad. Si se conoce bien
a una persona, es
posible saber muchas veces de antemano cuáles son las
decisiones que va a
adoptar. Y cuanto mejor sea moralmente alguien, tanto más
seguro se puede
estar de que hará el bien. Si la libertad fuera algo
positivo, entonces esto sería un
defecto, y el impredecible sería más valioso.
-Jakob Böhme: Si yo dejo de ayudar a alguien no es tan
grave como si yo le
causo daño a alguien, puesto que prestar ayuda supone
un esfuerzo mucho
mayor que dejar de hacerlo. Si ayudar a alguien no supusiera
ningún esfuerzo
para mí, y a pesar de ello dejara de hacerlo, sería
tan culpable como si le causara
un daño, a no ver que el respeto a la independencia
del otro prohibiera
entrometerse. El mal tiene que estar de alguna manera en Dios
mismo, claro que
ú nicamente como una parte de su ser que se independiza en el
mundo. Dios no
es puramente positivo, sino que también lo negativo
tiene que estar contenido en
É l.
-Georg Wilhelm Friedrich Hegel: Lo absoluto tiene que ser una
síntesis de lo
positivo y lo negativo, no una simple unidad, sino una unidad
de unidad y
pluralidad. Nemo contra Deum nisi Deus ipse!
-Nora: Si lo bueno y lo malo estuviera contenido en Dios, se
habría acabado toda
esperanza para la humanidad. No podríamos luchar contra
el mal, puesto que
tendríamos que desprendernos de Dios.
PREGUNTA:
-Vittorio Hösle: ¿Por qué no está permitida
la nostalgia?
RESPUESTA:
-Georg Wilhelm Friedrich Hegel: Porque vivimos en el mejor
de los mundos
posible. La nostalgia equivale a un descontento con el presente,
es decir, a una
falta de agradecimiento respecto a Dios. El presente es mejor
que el pasado.
-Hans Jonas: Una y otra vez la historia asiste a terribles
vueltas atrás en la
conciencia moral. Tu optimismo es irresponsable, y además,
la noción de
responsabilidad exige que exista una libertad previa.
PREGUNTA:
-Nora: ¿Es que Dios tiene que ser necesariamente omnipotente?
RESPUESTA:
-Nora: Creo que estos ejercicios de la razón sirven únicamente
para alejarnos
cada vez más de la auténtica verdad. Todas estas
explicaciones nos entristecen,
y nunca nos imaginamos a Dios a modo de padre o de madre, con
el cual no hay
que preguntarse mucho, que simplemente está ahí,
con uno.
-Al-Gazali: la filosofía sólo puede llevar a
la confusión. Las contradicciones de los
filósofos ya son de por sí algo insoportable
si se las compara con la verdad que
emana de las revelaciones del corazón.
-Blaise Pascal: Resulta una verdadera osadía intentar
solucionar por medio de la
razón la cuestión de Dios. Hay que acabar con
la arrogancia del pensamiento.
Tenemos que aproximarnos a Dios Padre (¡o Madre, si se
prefiere!) con la
humildad del corazón creyente. L filosofía no
conduce a nada.
PREGUNTA:
-Sócrates: ¿Hay algún argumento en favor
de la autodisolución de la filosofía?
RESPUESTA:
-Sócrates: Las contradicciones entre las distintas religiones
tampoco son para
menospreciar. La mayoría de los filósofos siempre
ha opinado que la verdad es
algo que precede al poder social y que un poder se quiere justo
ha de guiarse por
ella. Si la grandeza del espíritu que da demostrada
por el hecho de que llegas
por ti mismo a una conclusión sin que nadie te haya
inculcado. Sin embargo,
quedaría claro que no diste con toda la verdad. Un poco
de duda no hace daño.
Al contrario: a través de la duda se llega a un concepto
más profundo de Dios.
Dios es más bien como esa verdad que no se puede negar
porque, al hacerlo, se
la presupone. Su grandeza se muestre precisamente en que, tras
alejarse de Él,
uno se ve devuelto como un bumerán. Si no se encuentra
el camino de vuelta es
por simple despiste.
-Nora: Con la filosofía se puede “perder el corazón” o
hacerse demasiado
“
razonable”. Y si una ya solo piensa y piensa y piensa,
aislándose de la vida real,
pues tampoco es muy bueno. Pero no creo que se llegue a abandonar
de verdad
la filosofía, pues los seres humanos nos sentimos atraídos
una y otra vez por
ciertas preguntas, a veces incluso de forma apasionada. Me
parece muy tonto si
no existiera. Entonces tendríamos y una sensación
de vacío, y esto es mucho
peor que desesperarse por tantas preguntas y pensamientos y
por la razón.
PREGUNTA:
-Georg Wilhelm Friedrich Hegel: El poder social y la sociedad
son lo deciden qué
es la verdad.
RESPUESTA:
-Nora: Yo creo.